domingo, 30 de septiembre de 2007

Costumbres 3

Si vas con tu esposo y por casualidad, este se encuentra con un autóctono que conoce, acompañado por su consorte (algo raro), mi marido, educadamente, deberá ignorar a la susodicha dama. El hombre del mantel, hará exactamente lo mismo conmigo, pues los dos hombres pueden pensar, de que conocemos nosotras a los señores, así que no te hacen ni puñetero caso, y pasan olímpicamente de ti, como lo mandan las normas de la educación.

Claro que teniendo en cuenta, que ella irá de riguroso negro y hasta puede que lleve la cara tapada , y a lo mejor, unos guantes, también negros, pues uno puede pensar que es la sombra del tipo. ¿Pero y yo?, soy pequeña, pero se me ve, además, me gusta vestirme de colores, más de una vez, me han dado ganas de ponerme a dar brincos y a levantar el brazo, como cuando estamos en la escuela y sabemos la respuesta, pero siempre que las ganas me acucian, modero mis impulsos y me comporto educadamente ignorada.

Ya veis, costumbres, algo raras, pero costumbres al fin, que debemos respetar porque son las suyas y en su país vivimos, nos podrán gustar o no, pero hay que aceptar y respetar. Yo ya me acostumbré tanto a verlos de esta guisa, que cuando estoy en Europa y veo alguno de esta guisa, hasta ilusión me hace encontrarlos, ya veis, el ser humano se acostumbra a todo…

Pero a lo que no deberíamos acostumbrarnos es a permitir, que se cometan las salvajadas que se están cometiendo contra la mujer en nombre de Allah y, que en ningún momento aparecen en su sagrado Corán, pero eso amigos…, eso ya es otra historia.

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martes, 25 de septiembre de 2007

El gran salto

Voy a estrenar esta nueva sección con una anécdota en la que soy la protagonista.
La gente que me conoce, sabe que a veces uso el cerebro, pero he de confesaros que otras, parece como si mis neuronas se negaran a producir sinapsis.
Dejad que os cuente una de las mayores vergüenzas que he pasado en mi vida, para que saquéis vuestras propias conclusiones.
Corría el año 1977, y era la primera vez que yo salía de España sin mi familia, iba con el que más tarde sería mi esposo, fuimos a Alemania, nuestro primer alto en el camino fue Berlín, allí nos encontraríamos con un amigo de colegio de mi novio, Conny, un tipo muy simpático.
El tiempo que pasamos allí, fue muy divertido, hasta que…
Una tarde, después de recorrer casi toda la ciudad, incluido un parque, que en mi recuerdo aparece interminable, Conny, al ver que yo ya no podía con mi alma, y aunque nos separaban dos estaciones hasta su casa, decidió que tomaríamos el metro.
Decididos, bajamos por las escaleras y en un periquete, nos encontramos en el andén esperando al metro.
El tren llegó y nos metimos en uno de sus vagones, encontré un asiento libre e inmediatamente le di un descanso a mis doloridos pies.
Desde luego el trayecto fue bastante corto, y cuando estábamos entrando en la segunda estación, Conny me hizo una señal para que me levantara.
El convoy fue disminuyendo la velocidad, y en ese momento mi amigo hizo algo impensable para mí, él mismo abrió las puertas del vagón y saltó en marcha, la velocidad del vehículo era lenta, y parece ser que él estaba acostumbrado a ese salto, pues se unió a la inercia que el tren llevaba y después de unas zancadas, quedó parado en el andén.
Ese fue el momento en que yo dejé de pensar, y sacando mis propias conclusiones, ¡aquí los metros no paran!, también salté, pero no tenía costumbre de dar semejantes saltos, ni mucho menos la envergadura de nuestro amigo. Así que en el momento que mis pies tocaron el quieto suelo, en su afán por acoplarse a la falta de velocidad, se enredaron entre ellos, y mi cuerpo se vio impelido hacia delante, saliendo disparada por el suelo recorriendo todo el andén.
En el mismo instante que yo quedaba parada boca abajo en el suelo, con los brazos en cruz, el metro paró y todos los pasajeros del vagón, se arremolinaron en las puertas, para ver si semejante loca se encontraba entera, fue entonces, cuando mi novio se apeó, y acercándose a mí, me dijo muy solícito:
-¿Estás loca, cómo se te ocurre saltar en marcha?
Físicamente me encontraba bien, pero mi orgullo quedó magullado y lleno de moretones durante un tiempo. No os podéis imaginar como duele el orgullo cuando, es presa de la inconsciencia y de la velocidad.
Ahora que el metro de Barcelona, tiene esos nuevos vagones, en los que uno mismo puede abrir las puertas, eso si, cuando el tren está parado, siempre recuerdo mi aterrizaje en aquella estación de nombre impronunciable. Me sujeto a todo lo que tengo a mano , y no dejo que nada distraiga mi concentración, en el momento crucial en que mi pie se posa en el andén.

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Costumbres 2

Con los hombres, ya es más fácil, ellos van muy guapetones, y con la cara descubierta, eso si, con su mantel de pizzería en la cabeza muy bien planchado, y apartándolo de delante como si de una melena se tratara, debajo de este, y supongo que para sujetar mejor el mantel, llevan un filtro de café, bueno, no es realmente eso, pero lo parece, se trata de un sombrerito como el que lleva el Papa y los Judíos, sin ir más lejos, hecho de ganchillo (crochet), y encima de todo eso, unas cuerdas negras, que no son más que la antigua cuerda, con la que sujetaban los pies a los camellos de noche, para que no salieran huyendo por el desierto.
El camisón (disdasha, candora), impolutamente blanco y siempre como recién planchado, que debe hacer que se sientan bien fresquitos, pues es bien holgada. Lo que llevan debajo, siempre me ha intrigado, pero nunca me he atrevido a preguntar, creo que sería incorrecto por mi parte hacerlo. Me pregunto, ¿qué se pondrán para dormir?, pues el camisón lo llevan todo el día, ¿el ajustadito pijama, esos de rayas tan cómodos, o simplemente dormirán en pelota picada?, debería preguntarlo, uno nunca deja de aprender, ya sabeis.
Entre las costumbres raras, está la de no poderte agachar, si es que algo se te cae en la calle, sería una provocación inadmisible, a eso también te acostumbras, es fácil hacerlo, y además aprendes a llevar todas tus cosas bien sujetas, por si acaso.
Luego está el tema social, he ido a cenar en varias ocasiones a casa de una amiga Árabe, y durante el tiempo que duró la cena, su esposo, no pudo entrar en la casa, pues había mujeres extrañas a su familia, y no está permitido que un hombre esté bajo el mismo techo con mujeres desconocidas, en una de las cenas y cuando nos estábamos despidiendo, nos encontramos al pobre y abnegado esposo fuera de la casa, que esperaba pacientemente dentro del coche, hasta que las excelsas damas, tuviéramos a bien largarnos para poder acostarse.
¿Quizás la gente pensaría qué podríamos organizar una orgía?,
Hombre…, si hubiera sido la reencarnación del mismo Adonis, no te digo yo que no lo hubieramos intentado, pero la verdad, no era cosa del otro mundo, un tipo en camisón blanco y nada más...

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sábado, 22 de septiembre de 2007

Costumbres 1

Cuando llegué a los países del Golfo Pérsico, yo conocía más o menos las costumbres de esta gente, y sabía su forma de vestir, un poco rara, pero bueno, al fin y al cabo es la suya, y hasta a veces, puedo entender el porque de esa ropa, ¡el calor, simplemente infernal!.
Ellas de negro riguroso, con una especie de abrigo que las cubre por completo, que incluso arrastra por el suelo (abaya). Cabeza tapada de la que no debe asomar ni un solo cabello, (símbolo erótico). Debajo de esos ropajes, llevan lo más exquisito de la moda Europea, y las joyas más caras que os podáis imaginar, las cuales sólo lucen delante de sus amigas y en lugares donde los ojos de los hombres ajenos a su familia no puedan llegar.
Con la ilusión que nos hace a nosotras, salir a la calle, con los nuevos trapitos que hemos adquirido, pero que haremos, ellas los lucen entre cuatro paredes, y sólo delante de sus amigas.
Lo que ya no entiendo, aunque no todas lo hacen, es esa manía de cubrirse la cara al salir a la calle, pues en su libro sagrado, no está especificado. Habla de las piernas, de los brazos, y hasta del pelo, para los dos sexos, pero no dice nada de cubrirse como si de un ninja se tratara.
Dicen que es para que nadie caiga en la tentación por su belleza, y yo os digo… que a veces creo que es para hacernos un favor.
Cuando veo a un grupo de ellas por la calle, siempre he pensado que sus hijos deben tener un sentido del olfato muy desarrollado, pues así cubiertas, ya me diréis, ¿quién es el guapo que reconoce a su propia Madre?
Debe ser un lío saber cual es la tuya, por eso he llegado a la conclusión que van olfateando por la vida para reconocerlas. Pero bueno, uno se acostumbra a ver esas apariciones negras, que te hablan desde el fondo de un velo, y que no sabes nunca a quien se dirigen...

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martes, 18 de septiembre de 2007

El mes sagrado 2

...Todos estamos pendientes de los grandes Imanes de la Meca, pues son ellos los que dictaminan en que momento empieza el periodo sagrado, y debe ser que no se fían de los últimos adelantos de la técnica, pues lo han de ver con sus propios ojos, y una semana antes de su inicio y otra antes el final, nos la pasamos preguntándonos los unos a los otros, si ya se sabe cuando empezará o terminará, cosa que no se sabe hasta el mismo día, más bien la misma noche, y todos respiramos descansados, o empezamos a sufrir las consecuencias de la estricta dieta impuesta por Mohamed, en la época de las ranas, desde el mismo momento que se da la noticia desde la Meca.
¿Qué pasaría si la religión católica tuviera algo así?, no se, algo que nos hiciera especiales durante un periodo de tiempo tan largo.
Por ejemplo, ir cargando cruces desde la salida del Sol hasta la puesta, por ejemplo, o azotarnos, como hacen en algunas poblaciones Españolas, en Semana Santa, y que además fuera obligatorio para todos los residentes de un país, por un mes, sin distinción de religión ¿qué pasaría?
Para empezar, los Españoles, encontraríamos la manera de salirnos por la tangente, y las fabricaríamos de Porexpan, así no pesarían, y si como aquí, todos tuvieran que pasar por el tubo, la policía se pondría las botas, encarcelando a los que le hubieran puesto ruedecillas a las susodichas, para que su carga fuera más llevadera.
Pero las asociaciones de religiones no católicas, pondrían el grito en cielo, diciendo que es inhumano, y si los católicos queremos azotarnos, o cargar lo que sea, pues que lo hagamos, pero que no involucremos a los demás, que ellos no tienen la culpa de que Cristo muriese en la cruz, o de que lo azotaran durante el calvario.
Por lo tanto, nosotros, que somos muy buena gente, dejaríamos eso sólo para los católicos.
Entonces…, ¿Qué culpa tenemos los pobres desgraciados qué vivimos aquí, y qué no somos Musulmanes, de qué ellos quieran cambiar sus horas de ingesta de alimentos, y correr el riesgo de morir por falta de líquidos a esas temperaturas?
Por lo tanto, en vista del panorama que nos espera si no lo cumplimos (prisión), todos ayunaremos en el nombre de Allah, mientras nos toque estar en la calle, y una vez en casa, haremos lo que el sentido común nos dicte, comeremos cuando tengamos hambre, y beberemos cuando tengamos sed, ¡Por Allah!

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sábado, 15 de septiembre de 2007

¡Bendita ignorancia! 2

...Nos quedamos estupefactos, cuando después de la actuación del saltarín chiquillo, Teresa volvió a salir para, con otra sonrisa, decir por segunda vez qué el muchachito era originario de la mencionada región?.
Esta mañana, lo primero que he hecho, ha sido, dirigirme a mi ordenador, y rogarle al Oráculo (Google), que tuviera a bien informarme si esa región existe de verdad, pues dos veces, y seguidas, como que la cosa era para creérselo.
Y el Oráculo habló a través de Wikipedia con estas palabras (copio literalmente):
“La Mesopotamia es una región geográfica de la República Argentina que Comprende las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Se encuentra delimitada por los ríos Paraná, Uruguay, Iguazú, San Antonio y Pepirí Guazú”
¡Qué casualidad!, hay una región que se llama Entre Ríos, ¿serán el Tígris y el Eúfrates?, me pregunto mientras sigo consultando al Oráculo.
No, no son, lástima, aunque son varios, en realidad cuatro, el Paraná, el Uruguay, el Guayquiraró y el Mocoretá.
Sigo buscando , y entre sus poblaciones me encuentro una que debe ser la hostia de divertida, “Villaguay”, sus pobladores deben ser de lo más “Guay”, es decir: lo más chulo del mundo, bien vestidos, alegres y pasándoselo todo el día de lo mejor, disfrutando de la vida y con una alegría desbordante.
Además, el pueblo debe tener los máximos adelantos de la civilización, para que sus habitantes puedan disfrutar de la vida, estoy segura de que ni impuestos debe haber en ese lugar, y los Contables se deben dedicar a otras cosas, el tenis, por decir algo, ¡y es qué caray, es guay!, y en este caso no del Paraguay, si no de Argentina.
Estoy segura, que en ese lugar, la gente prefiere vivir toda su vida seguida, sin hacer altos de ninguna clase, y morirse cuando les llega su hora, que espero, sea cuando lleguen a venerables ancianitos.
Hago un llamado general, si alguno de vosotros conoce a alguien de ese lugar , por favor, tengan a bien darme información, me encantaría saber como es ese lugar Mesopotámico, donde la gente se lo debe pasar de fábula.
Así que ya veis, lo que yo pensé que era un error garrafal, quizás me ha llevado a descubrir el paraíso perdido, ¿seguirán los ángeles con espadas flamígeras en sus puertas?
Esto está dedicado a todos mis amigos de ese bello País, a los que quiero un toco, y que debido al inmenso amor que les profeso, sepan infórmame sobre esta región, que acabo de descubrir. ¡Bendita ignorancia!

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jueves, 13 de septiembre de 2007

Mensa

Como podéis ver, he subido una entrada dos veces, y es que no domino muy bien aún estas cosas. Después de subir, "Bendita ignorancia", quise subir la otra entrada, y lo hice, al comprobar como había quedado, vi que no estaba, y como soy muy inpaciente, lo volví hacer, así que ahora podréis "disfrutar" dos veces de la primera parte del "Mes Sagrado"
Hincada de rodillas, prometo que intentaré que no vuelva a pasar, y que de ahora en adelante, me aplicaré y controlaré mi impaciencia.
Ya es bastante con que os maltrate con mis cosas, pero repetir las cosas, sería mucho abusar.

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